És la saturació d'informació de la que ens havien avisat ambdós, Orwell i Huxley. Recorda que Orwell ja parlava del doble llenguatge. És la versió Maga de la realitat alternativa. Salut.
Creo que todos prometen todo, mi buen JOSELU, porque forma parte del "sistema". Me cuesta creer en los políticos, , de ahí que ponga que no me siento representado. Observo que hemos cambiado de paradigma hace algún tiempo, creo que desde el 2008, ante el comentario de Gabilondo sobre si la situación estaba ya lo suficientemente "dramatizada", Zapatero añadió: "Nos conviene que haya tensión. Yo voy a empezar a partir de este fin de semana a tensionar al máximo". (sic) Creo, insisto, que todo comenzó, al menos para nosotros, desde aquello. Abrazos mil, estimado Joselu
Perdón. Ahí va de nuevo: Al parecer, la cacareada libertad de las democracias occidentales, consiste en comprar y consumir y tragar aquello que te dirá, cómo y qué debes pensar; cómo y qué debes creer y cómo y en qué debes confiar. Pensar, creer y confiar, cuanto más ciegamente, mejor.
Sí, sí, ahora te teledirigen, al tenerte controlado por las redes, , el sistema todo lo ve, pueden saber que gastas, que te gusta, que consumes, que deseas...y sino el mismo sistema te creará el deseo. Lo tienen a huevo. Un abrazo
Orwell pudo constatar aquí en Barcelona en Mayo del 37 lo que era realmente el estalinismo. Pero la cosa viene de más lejos, desde los sátrapas griegos y los tiranos persas, todos los poderes absolutistas han tratado de controlar la información y el pensamiento de sus oprimidos gobernados.
Transferido a hoy, es la impunidad con que se dice que era un peligroso terrorista con ganas de hacer mucho daño, a pesar de las imágenes, que pierden todo valor ante afirmación tan severa.
Hace tiempo, por coincidencias de familiares y de la vida, alguien me habló de las distancias cortas de Joaquín Leguina. Le habían encantado sus reflexiones, y cómo no había olvidado la esencia del socialista clásico. Mi familiar se sentía náufrago ya en el aquel PSOE de Zapatero, lo que le llevó a estrechar más sus lazos con el político socialista, Tot.
En mí, el poso fue diferente. Mi familiar, un tío mío de la vieja guardia socialista, que acumuló algunos cargos, pero cuyo nombre obviaremos, me recomendó la lectura de libros del señor Leguina, que le parecía un gran novelista. Sabedor de mis hábitos de Gorgona lectora, se sorprendió de que no le hubiera hincado el diente. Me han encantado muchos de sus libros. Especialmente el de Celine, La fiesta de los locos, que me ayudó a comprender al personaje que se escondía tras el gran genio de la literatura. Tan odioso a muchas luces.
Sin embargo, una vez que había leído al excelente narrador, me picó la curiosidad de ver lo que se cocía cuando se transformaba en el analista político, y reservé en la biblioteca uno de esos ejemplares en los que se mete en las aguas políticas. No había llegado Sánchez y era un diagnóstico del Zapaterismo, cuya ceguera, y tancredismo agravó los efectos de la crisis financiera 2007-2008, pero ahí aparecía la palabra del relato, hay que ganar el relato, que tanto sorprendió a Don Joaquín. Lo importante no era hacer un buen diagnóstico del problema, proponer soluciones y asumir responsabilidades, sino ocurriera lo que ocurriese, ganar el relato. Los brotes verdes no eran más que un alegato, una forma suicida de negar la crisis y ganar el relato, mientras la recaudación de todas las administraciones públicas caía a plomo.
Muchos de aquellos males, los arrastra el presente gobierno. Instituciones socavadas, nunca se asumen responsabilidades y se ha olvidado la sana costumbre de dimitir , cuando tu gestión deja tanto que desear. La ley tampoco importa, pero en tanto ganemos el relato, tocando la fibra emocional. Entiendo que haya una estrategia de comunicación, si bien, cuando el relato pierde el contacto con la realidad completamente, y está pasando con este gobierno, el relato se convierte en cuentos. Qué es lo que pasa, que cada vez es más difícil colocar esos cuentos, cuando lo que hay a tu alrededor se cae a pedazos. Y siempre estoy vigilante cualquiera que sea el signo del Gobierno.
El Partido, el Entero, el Dividido, la Oposición... bellaquería al completo, nacional, local, internacional...
ResponderEliminarSaludos.
E interplanetaria..CAYETANO ¡¡¡
EliminarUn abrazo
Dios y los que siguen manteniendo su invención.
ResponderEliminarAsí es.
EliminarCuanta más atención prestamos a los medios de información del poder, más libertad perdemos.
ResponderEliminarSalud.
No tengo dudas al respecto
EliminarSalut
2+2=5 y si no te lo crees, ya te pondré imágenes, mensajes publicitarios, noticias todo lo que te agrade, para que al final lo aceptes
ResponderEliminarY lo aceptaré...me han lavado el cerebro ¡
EliminarÉs la saturació d'informació de la que ens havien avisat ambdós, Orwell i Huxley. Recorda que Orwell ja parlava del doble llenguatge. És la versió Maga de la realitat alternativa.
ResponderEliminarSalut.
Certament ¡
EliminarSalut
Es muy cierto. Nos hemos acostumbrado a todo. Un beso
ResponderEliminarSí, sin más, nos hemos acostumbrado y hemos normalizado absolutamente todo.
EliminarOtro para ti
Sánchez promete dar “respuestas” a las víctimas de Adamuz y “llegar hasta el final” de lo sucedido en el siniestro. Abrazo, Tot.
ResponderEliminarCreo que todos prometen todo, mi buen JOSELU, porque forma parte del "sistema". Me cuesta creer en los políticos, , de ahí que ponga que no me siento representado.
EliminarObservo que hemos cambiado de paradigma hace algún tiempo, creo que desde el 2008, ante el comentario de Gabilondo sobre si la situación estaba ya lo suficientemente "dramatizada", Zapatero añadió: "Nos conviene que haya tensión. Yo voy a empezar a partir de este fin de semana a tensionar al máximo". (sic)
Creo, insisto, que todo comenzó, al menos para nosotros, desde aquello.
Abrazos mil, estimado Joselu
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarPerdón. Ahí va de nuevo:
EliminarAl parecer, la cacareada libertad de las democracias occidentales, consiste en comprar y consumir y tragar aquello que te dirá, cómo y qué debes pensar; cómo y qué debes creer y cómo y en qué debes confiar. Pensar, creer y confiar, cuanto más ciegamente, mejor.
Sí, sí, ahora te teledirigen, al tenerte controlado por las redes, , el sistema todo lo ve, pueden saber que gastas, que te gusta, que consumes, que deseas...y sino el mismo sistema te creará el deseo.
EliminarLo tienen a huevo.
Un abrazo
ResponderEliminar¿1984, George Orwell? ¡Esconde rápido ese libro! ¡Pronto nos pedirán que los quememos! Un abrazo de Provence.
Jajajaja!!!
EliminarUn abrazo desde El Prat (Barcelona)
Orwell pudo constatar aquí en Barcelona en Mayo del 37 lo que era realmente el estalinismo.
ResponderEliminarPero la cosa viene de más lejos, desde los sátrapas griegos y los tiranos persas, todos los poderes absolutistas han tratado de controlar la información y el pensamiento de sus oprimidos gobernados.
Y la historia no se detiene, ellos tampoco.
Saludos.
Transferido a hoy, es la impunidad con que se dice que era un peligroso terrorista con ganas de hacer mucho daño, a pesar de las imágenes, que pierden todo valor ante afirmación tan severa.
ResponderEliminarpodi-.
Hace tiempo, por coincidencias de familiares y de la vida, alguien me habló de las distancias cortas de Joaquín Leguina. Le habían encantado sus reflexiones, y cómo no había olvidado la esencia del socialista clásico. Mi familiar se sentía náufrago ya en el aquel PSOE de Zapatero, lo que le llevó a estrechar más sus lazos con el político socialista, Tot.
ResponderEliminarEn mí, el poso fue diferente. Mi familiar, un tío mío de la vieja guardia socialista, que acumuló algunos cargos, pero cuyo nombre obviaremos, me recomendó la lectura de libros del señor Leguina, que le parecía un gran novelista. Sabedor de mis hábitos de Gorgona lectora, se sorprendió de que no le hubiera hincado el diente. Me han encantado muchos de sus libros. Especialmente el de Celine, La fiesta de los locos, que me ayudó a comprender al personaje que se escondía tras el gran genio de la literatura. Tan odioso a muchas luces.
Sin embargo, una vez que había leído al excelente narrador, me picó la curiosidad de ver lo que se cocía cuando se transformaba en el analista político, y reservé en la biblioteca uno de esos ejemplares en los que se mete en las aguas políticas. No había llegado Sánchez y era un diagnóstico del Zapaterismo, cuya ceguera, y tancredismo agravó los efectos de la crisis financiera 2007-2008, pero ahí aparecía la palabra del relato, hay que ganar el relato, que tanto sorprendió a Don Joaquín. Lo importante no era hacer un buen diagnóstico del problema, proponer soluciones y asumir responsabilidades, sino ocurriera lo que ocurriese, ganar el relato. Los brotes verdes no eran más que un alegato, una forma suicida de negar la crisis y ganar el relato, mientras la recaudación de todas las administraciones públicas caía a plomo.
Muchos de aquellos males, los arrastra el presente gobierno. Instituciones socavadas, nunca se asumen responsabilidades y se ha olvidado la sana costumbre de dimitir , cuando tu gestión deja tanto que desear. La ley tampoco importa, pero en tanto ganemos el relato, tocando la fibra emocional. Entiendo que haya una estrategia de comunicación, si bien, cuando el relato pierde el contacto con la realidad completamente, y está pasando con este gobierno, el relato se convierte en cuentos. Qué es lo que pasa, que cada vez es más difícil colocar esos cuentos, cuando lo que hay a tu alrededor se cae a pedazos. Y siempre estoy vigilante cualquiera que sea el signo del Gobierno.